Archivado en: Curioso, Política, Sociedad | Etiquetas: demanda, dios, ernie chambers

Parece que la cosa últimamente no pinta demasiado bien en tema de catástrofes y derivados. Sin ir más lejos, aquí en España, nos estamos inundando como en la vida lo habíamos hecho. Uno ya no sabe si pensar en el famoso cambio climático según el cual nos estamos cargando el planeta a pasos agigantados o si es -válgame el Cielo- culpa de algún ser central, motor de este Universo inconmensurable. Por ejemplo, Dios.
En esta sociedad en que nos movemos en la que tanto nos quejamos (incluyo a un servidor, es mi deporte favorito), se va imponiendo la moda de denunciar/demandar a todo quisqui con tal de sacar unos duros y saciar el mal cuerpo que se queda cuando uno es injuriado/calumniado/puteado por otro que, por supuesto, no puede quedar impune. La justicia nos la hará Don Corleone. Pues no siempre, oiga.
A la saturación brutal que tenemos en el sistema judicial español, hemos de añadir que hay veces que la demanda no se admite por hechos como que, por ejemplo, no se pueda hacer llegar la notificación al demandado; eso es lo que le ha pasado al senador de Nebraska Ernie Chambers, empeñado el hombre en que todas las catástrofes naturales que nos están jodiendo el día a día son causa directa de ira divina, de un mal día del Altísimo, vete a saber. Lejos de dar una razón de peso como la de que el argumento es una soplapollez supina, el juez ha desestimado la demanda porque, como por todos es sabido, Dios no tiene domicilio social al que hacérsela llegar.
Así que ya sabéis; no andéis demandando a Dios, que siempre gana. Qué injusto.
Vía: Público.es
