Algunos días uno llega saturado a casa. Uno de tantos, claro. Y estoy pasando la fase ésa cíclica en que piensas que la publicidad está perdiendo los papeles.
Spot promocional del Festival de publicidad El Sol, 2004. Hoy sigue siendo revelador.

Que a Mozart se le iba la pinza es algo de dominio público desde el siglo XVIII . Supongo que, al fin y al cabo, es algo que forma parte de su condición de genio sin discusiones.
Nunca he comulgado con Mozart ni con los clásicos (Beethoven se salva porque coqueteó bastante con el Romanticismo); me refiero a “clásicos” cuando cito a músicos posteriores al Barroco y anteriores al Romanticismo, no lo hago extensible a toda la mal llamada “Música Clásica”. Siempre me pareció un poco encorsetado, a pesar de lo juguetón que supo ponerse en muchas composiciones. Su última misa de réquiem, eso sí, aunque un poco heterogénea hacia el final, es conmovedora, inmensa e incluso violenta por momentos. Lo salvo por esto… y por lo que ahora os enseño: “Leck mich im Arsch”. Literalmente, significa “Lámeme el culo”, pero supongo que, adaptado, tendría que equivaler al “Bésame el culo” germánico, expresión probablemente común en el lenguaje de Mozart, que -dicen las malas lenguas- tenía el Síndrome de laTourette (aquello de soltar tacos ahora sí, ahora también).
Y no es broma, no he bebido y no me drogo. Es un canon que Mozart escribió sobre 1782, de una serie de seis de ellos. En la letra que compuso, se hace alusión continua al culo, hecho que propició la censura para sus primeras ediciones.
Sólo es una curiosidad, pero quería contárosla. ¿Enaltece la excentricidad al genio?
Fuente: Regioblogs.com
Me he levantado hoy con la feliz noticia. De nuevo, una nación puede proclamarse más libre tras una muestra inequívoca de santos cojones bélicos. ¿Quién dio por finalizada la Guerra Fría? a veces, uno tiende a pensar que se dijo muy a la ligera.

Y como en estas cosas uno no está de acuerdo con creacionismos varios y además piensa que es de su padre y de su madre, aquí tenemos a los rusos para presentarnos al proclamado “padre de todas las bombas”, tras la anterior presentación en sociedad (Florida, 2003) de la progenitora de las bombas de vacío.
Se ve que el invento, de una potencia similar a una bomba nuclear, pulveriza un combustible con el oxígeno del aire que, al ser detonado, incinera literalmente a todo organismo viviente. Eso sí, menos mal: es respetuoso con el Medio Ambiente.
Ahora, que venga alguien a decirme que es para defenderse de algo. Me río en su cara. Me descojono vivo, vamos.
PD: La foto no es de la bomba, evidentemente… que nos vamos 50 años atrás.
